Colombia vuelve rápidamente a ser uno de los primeros proveedores de petróleo de los Estados Unidos, acercándose a Venezuela que produce mas de 1.5 millones de barriles de petróleo diarios. Pero Hugo Chavez, el Presidente de Venezuela, es visto como un enemigo por el Gobierno Bush a causa de sus políticas izquierdistas y de su amistad con el líder de Cuba Fidel Castro. Al contrario, Colombia está controlada por algunas familias muy poderosas vinculadas a la élite norte-americana. Pero el poder de estas familias está siendo amenazado bajo la presión de las guerrillas izquierdistas que controlan gran parte del país.

Localizadas en el Nor-Este y el Sur del país, las reservas petroleras de Colombia adquieren un interés mayor para los Estados Unidos debido a su proximidad cuando muchas de las otras reservas petroleras del mundo están siendo consumidas. Pero las compaZías multinacionales como Occidental Petroleum que buscan y explotan estos recursos, tienen un problema mayor: el petroleo se encuentra en zonas controladas por las guerrillas izquierdistas, las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el ELN (Ejercito de Liberación Nacional) que exigen un “impuesto” a las compaZías para financiarse.

Como coincidencia, la ayuda militar norte-americana bajo el “Plan Colombia” se enfoca precisamente en las zonas ricas en petróleo donde el ejercito y los paramilitares colombianos no pueden prevalecer contra las guerrillas. Pero en Febrero del aZo 2002, el Departamento de Estado de los EE.UU. anunció oficialmente un cambio de política en Colombia, de “antidrogas” a “antiguerrilla”, traducida como “antiterrorismo”. Al mismo tiempo, el Presidente Bush pidió al Congreso un presupuesto especial de cien millones de dólares para la creación de una nueva unidad militar en Colombia cuya misión específica será la protección de las instalaciones de la empresa Occidental Petroleum. Las ambigüedades del “Plan Colombia” inicial del Presidente Clinton se disipan con las nuevas políticas abiertamente pro-petróleo y contra-guerrilla de la administración Bush que, aparte del caso del Secretario de Estado Colin Powell, provienen totalmente de la industria petrolera.